Oskar Blanco vino
al mundo un bonito domingo de 1977, coincidiendo con la muerte del líder
de la secta demoniaca de los tres seises. Desde su más tierna infancia
se siente atraído por el dibujo, y empieza a manchar superficies inmaculadas
con sus garabatos, pero él busca algo más, una forma de expresar
sus descabelladas ideas y darles forma. Desgraciadamente para el mundo, encontró
su perfecta vía de escape en los cómics. Entre sus primeras
obras podríamos destacar "Super Hojalato", un intento de
fanzine en el que el robot Hojalato y su novia Latona, serían los principales
protagonistas. A este le seguirían "El comando Confeti",
un cómic de Superheroes del pro que apenas llegó al tercer número.
Luego aparecerían Luy, el mosquito, Luminio, detective privado, y un
sinfín de personajes un tanto chapuceros.
El final todos lo conocemos, Oskar uniría sus fuerzas con un compañero
de por entonces 2º de FP para dar salida a lo que hoy es ZOCALO.