Sergio Cardoso López,
o lo que es lo mismo; Sergio Cardoso López, nació, creció
y casi se reprodujo en la contaminada ciudad de Barakaldo, allá por
el año 1976 de nuestra era. Las continuas emisiones de gases tóxicos,
procedentes de una fábrica cercana a su casa, causaron en él
una mutación basada en la atracción por los lápices de
colores y las gomas de borrar. Sus padres, temiendo por la integridad de su
hijo, le regalaron un paquete de 500 folios en los que Sergio pudo desatar
su ira intelectual, aunque no fue hasta el instituto cuando se empezó
a sentir atraído por el noveno arte, y más concretamente por
el mundillo de los fanzines. Ultimamente, sus inquietudes artísticas
van desde los cómics, hasta la música, pasando por el cine casero
y las galletas con trocitos de chocolate.
Ni que decir tiene que ZOCALO fue la solución
a toda una vida de privaciones y falta de roces femeninos.